Perfil psicológico de un mentiroso

Si bien es cierto que casi todos nosotros hemos mentido alguna vez en nuestra vida (aunque sea una pequeña mentira piadosa), existen personas que lo hacen una y otra vez, como si no pudieran parar o les costara afrontar la propia verdad. Este tipo de individuos inspiran poca confianza y nos hacen sentir inseguros sobre si lo que sienten y lo que nos dicen es cierto o es una mentira más.
Una persona mentirosa puede tener esta actitud por muchas razones, sin embargo, suele seguir un patrón bastante parecido al de otros individuos con tendencia a decir mentiras. ¿Es posible hacer el perfil psicológico de una persona mentirosa? En el siguiente artículo de Psicología-Online, te descubriremos todo lo que esconde la gente que no puede evitar mentir todo el rato.

Actitudes de una persona mentirosa

En primer lugar, es importante saber que mentir alguna vez en nuestra vida no significa que seamos unos mentirosos patológicos. De hecho, es probable que recordemos aquella vez en la que no quisimos decirle a nuestro amigo que esa camiseta le quedaba mal, o cuando preferimos decirle a nuestra madre que lo que había cocinado estaba rico aunque no fuera así. Las mentiras piadosas forman parte de nuestro día a día y aunque no sean comportamientos honestos, no siempre son el reflejo de una persona altamente mentirosa.
El problema empieza a surgir cuando nuestras actitudes se basan en mentir a todos quienes nos rodean. Decir una mentira piadosa en una ocasión no es malo, sin embargo, mentir una y otra vez acerca de muchos de los elementos que nos rodean es una señal de peligro. Este tipo de actitudes deben ser identificadas para poder cambiarlas mediante ejercicios de crecimiento personal e incluso terapia psicológica si es necesario.

Cómo actúa un mentiroso

A continuación, haremos una lista de comportamientos para poder elaborar un completo perfil psicológico de una persona mentirosa:
Suele ser una persona insegura y con autoestima baja, cree que lo que le rodea no es suficiente y que, por esa razón, debe elaborar mentiras acerca de su vida. No habla mucho (por falta de elaboración de la mentira) o, por el contrario, desarrolla una extensa historia irreal y habla todo el rato sobre ella. El mentiroso cuando se ve descubierto se enfada o se hace la víctima, desviando así la atención de la mentira y proyectándola hacia el enfado o la tristeza. Una vez alguien descubre su mentira, seguirá negándolo hasta que su historia ya no se sostenga por ninguna parte. Algunos expertos afirman que hacer muchos gestos con las manos también es una señal de que una persona está mintiendo. Una persona con falta de empatía hacia los demás tiene más posibilidades de ser un individuo mentiroso. También se puede caracterizar o bien por la impulsividad (mentir como respuesta refleja ante el miedo a ser juzgados) o, por todo lo contrario: por ser una persona fría y calculadora que miente de una manera muy elaborada